Querida comunidad de Clásicas:
En este primer día de gestión, hago llegar mi saludo a la comunidad de nuestro Departamento de Lenguas y Literaturas Clásicas y reitero mi agradecimiento a todas las representaciones que conforman la Junta Departamental por haber apoyado de manera unánime mi candidatura como Directora y la de Victoria como Secretaria Académica.
Quiero expresar todo mi reconocimiento a Liliana, quien condujo este departamento durante sus gestiones con enorme compromiso y pasión en momentos cruciales de la vida de esta comunidad. Hago extensivo este reconocimiento tanto a Victoria que la acompañó en su última gestión con idoneidad y gran responsabilidad, como también a Roxana y Violeta, pilares de este departamento, quienes colaboran con nosotros en nuestra tarea cotidiana con eficiencia, empatía y calidez.
Además de significar un inmenso honor, ya que me honra ser continuidad de personas que admiro y respeto, muchas de las cuales fueron mis maestras, este cargo constituye para mí sobre todo un deber que asumo con orgullo.
Respecto de mis posiciones políticas y académicas, mucho ya conocen y otro tanto está plasmado en el proyecto de gestión. Solo quiero enfatizar mi compromiso con la educación pública, ya que esta ha sido y es para mí más que un ideal, una experiencia de vida. Esto es así no solo por el hecho evidente de que me desempeño como docente en esta universidad y en institutos de formación docente, sino porque provengo de una familia que se formó en la educación pública y me transmitió su inigualable valor. En consecuencia, mi propio recorrido como estudiante, desde el nivel inicial hasta el doctorado, ha sido en la educación pública y con la misma convicción mi hija y mi hijo asisten a la escuela pública.
La educación pública es el espacio donde se adquiere el saber más importante, el de la construcción colectiva, una práctica que en los ámbitos académicos como el nuestro muchas veces está amenazada por lógicas individualistas y meritocráticas, impuestas por un sistema altamente competitivo. Sin embargo, puedo afirmar que esta comunidad de Clásicas hace tiempo ya ha dado muestras de haber entendido que ese individualismo, que se desvela por el éxito personal, no es el camino.
Es por eso que con la construcción colectiva como propuesta rectora, frente al desolador contexto que nos toca enfrentar, nos deseo a esta gestión, a esta nueva Junta y a toda esta comunidad, dos años de debates, de conversaciones e intercambios, pero sobre todo de organización.
Es mi aspiración poder garantizar que la vida departamental se desarrolle de aquí en más en el marco de la mayor armonía posible.
Un abrazo,
Jimena Palacios
Directora